Cuidados de un Chachorro

Compartimos esta información de la web  www.aquimascotas.com que servirá de mucha ayuda los interesados en adoptar a un cachorro. Gracias aquí mascotas
Mira todo lo que debes saber:

  1. Llega el cachorro a casa
  2. Cómo enseñarle a hacer sus necesidades afuera
  3. Alimentación
  4. Algunos consejos útiles

 

1. Llega el cachorro a casa

Cuando lleve el cachorro a su casa, no lo acose ni lo moleste, sólo lo asustará más. Déjelo tranquilo, verá que solo sale a “explorar”. NUNCA LO GOLPEE, NI LO CASTIGUE, no olvide que no es una cosa, es un ser vivo, un “bebé” con emociones, temores y ansiedades (siente dolor, siente alegría, siente miedo, siente…). NO ES UN JUGUETE PARA SUS HIJOS; sí es un compañero de juegos. Si tiene hijos muy chicos, deberá enseñarles cómo alzarlo y cómo tratarlo, teniendo bien en cuenta que es un ser vivo.

Es muy posible que llore las primeras noches. No se enoje si no lo deja dormir – póngase en su lugar, él se siente totalmente desamparado y solo. A los perros les gusta la compañía, no les gusta estar solos. Su cachorro ha estado durmiendo, hasta ahora, con su madre y en compañía de sus hermanos, escuchando su respiración, sus latidos del corazón, sintiendo su calor.

Si va a dormir en una habitación solo (en la cocina, por ejemplo) el silencio le dará una sensación de pérdida y de vacío. A veces un reloj -con su tictac- puesto envuelto cerca del cachorro lo ayudará, pues llenará el silencio. Otra posibilidad es dejar una radio prendida con el volumen bajo. También puede ponerle una bolsa de agua caliente (no muy caliente – simulando la temperatura del cuerpo de su madre y hermanos) envuelta en una frazada para que él se acueste cerca.

2. Cómo enseñarle a hacer sus necesidades afuera

Nunca, NUNCA le pegue. El no lo hace a propósito, no conoce otra cosa, necesita desocuparse y su naturaleza le dice que lo haga, no entiende que su alfombra se arruina. La manera para enseñarle es: cuando vea que esté por desocuparse, lo interrumpe, le dice “No” (¡sin pegar!), y lo lleva -enseñándole el camino- al lugar que desea que utilice para tal fin. Cuando terminó, lo felicita acariciándolo y diciendo “¡Muy bien!”.Antes que se de cuenta irá solito a su lugar.

Un buen consejo es sacarlo varias veces al día, especialmente después de comer y así solo se acostumbrará a evacuar afuera.

El aprenderá que “No” es “no debo hacer eso”, y “Muy bien” es “eso que hice estuvo bien, y debo seguir haciéndolo”. Es la base de cualquier entrenamiento, y sin pegar ni dar recompensas. La única recompensa que querrá su cachorro es su cariño: el “Muy bien” y las caricias.

RECUERDE: nunca le pegue, ni lo rete enojado, es un “bebe” que no nació sabiendo, tiene que aprender.

3. Alimentación

Lo siguiente es una guía. Consulte con su veterinario.

  • Hasta los 6 meses:………………… 4 comidas por día
  • De 6 a 8 meses:……………………. 3 comidas por día
  • De 8 a 12/18 meses:………………. 2 comidas por día
  • A partir de los 12/18 meses:……… 1 comida por día

Tomará leche dos veces por día hasta los 4 meses, y una vez por día hasta el año.

A medida que va creciendo el animal, se le reduce la cantidad de veces de comida por día, PERO se le aumenta la cantidad de comida en el plato.

Deben darse varias comidas con poca cantidad cada una, para lograr una buena formación ósea. Mida la cantidad de alimento de acuerdo al estado del animal: debe estar más bien flaco y NUNCA gordo. La gordura afectará su estructura ósea y ejercerá presión sobre su columna vertebral.

La alimentación de un cachorro de aproximadamente 50 días y de un tamaño mediano (deberá quitar o agregar comida de acuerdo al tamaño).

Transcurridos los 4 meses, en lugar de darle carne molida (si es que no le da alimento balanceado) se lo cortará en pequeños trozos. No darle al cachorro dulces, ni golosinas en ninguna forma de preparación, pan, ni alimentos condimentados.

IMPORTANTE: NO DARLE HUESOS hasta los 6 meses por lo menos. Empiece dándole huesos grandes y blandos (ej. paleta). NUNCA darle huesos de aves (gallinas, pollos, etc.).

Se le debe administrar al animal hasta el año: vitaminas con minerales y calcio. Consulte al veterinario marca y dosificación.

AGUA:

Debe tener un bowl con agua a su alcance las 24 horas del día y en un mismo lugar; él aprenderá que cada vez que tenga sed deberá ir a ese lugar y tendrá su agua. De lo contrario, al sufrir sed buscará agua en otras partes de la casa, y lo más seguro es que adquirirá el mal hábito de tomar de los inodoros.

Este, no sólo es un mal hábito, sino es MUY PELIGROSO. Hoy en día se tiende a poner pastillas de cloro o desinfectantes y limpiadores que poseen ácido clorídrico en las mochilas para que, al apretar el botón (o tirar la cadena) para la limpieza del inodoro, el agua se impregne con esos químicos tóxicos. Demás está decir que NO ES POTABLE.

Si tiene un cachorro de una raza chica, no tendrá problema porque nunca llegará a la altura, pero no así los cachorros de razas medianas/grandes.

5. Algunos consejos útiles…

•  Cómo proteger nuestras cosas de su afán de masticar todo: Todos los cachorros, por su naturaleza, rompen cosas. Para evitar problemas hay que colocar fuera de su alcance zapatos, ropas, sombreros, plantas, etc. que puedan sufrir sus travesuras. El las “come” en parte como juego, pero también para ayudar su dentición (el cambio de dientes de leche a dientes fijos). Déle objetos que sean “suyos”, que el pueda “destrozar” a su antojo. Es importante que esos objetos no sean identificables con otros que NO puede destrozar. Es decir, no le dé una zapatilla vieja, por ejemplo, porque él pensará que masticar zapatillas está bien, y quién le asegura que un día el cachorro no encuentre por su camino una sus mejores zapatillas en algún cuarto…

• Acostumbrarlo a un collar y sacarlo a pasear: Antes de sacarlo a pasear debe acostumbrarse a tener un collar puesto. Conviene comenzar con un collar de cuero -no muy ajustado- y no un ahorcador (cadena). Colóquelo y observe qué hace. Es posible que al principio le moleste esa “cosa nueva” pero eventualmente ya no lo sentirá. Si está muy empecinado en sacarselo, distráigalo con un juguete o simplemente llamándolo y jugando con él. Verá como en muy poco tiempo se olvida que lo tiene puesto.

Una vez superada esta etapa, habrá que introducirlo a la correa. Utilice una correa larga para que él pueda moverse, dentro de todo, bastante libremente. Deje que él se aleje todo el largo de la misma y no lo tironee.

Para sacarlo a pasear conviene hacerlo de a poquito. Lo importante es introducirlo a las situaciones nuevas de a poco (nuevo ambiente, tráfico, personas desconocidas, otros animales, etc.) y no permitir que se asuste; esto puede llegar a afectar su carácter y terminará teniendo un animal asustadizo.

También depende donde vive: si es en un lugar tranquilo con poco o nada de tráfico, o si es en una ciudad con todo lo que ello conlleva. Si Ud. es de los que vive en lugares muy tranquilos, no tendrá mucho problema, sólo asegúrese que no se sienta asustado. Si lo ve así, vuelva a la casa, e intente nuevamente en otro momento. Nunca lo obligue a ir adonde no quiere, deje que por su propia voluntad y curiosidad amplíe su radio de acción.

Si Ud. vive en una ciudad bucillosa tiene que ser mucho más lento el proceso. Primero llévelo a la puerta y que observe y evalúe “el mundo exterior”: las otras casas, las personas, los automóviles, camiones, ómnibus y todo lo que será nuevo para él. Luego lo lleva hasta la esquina, y de a poco como en el caso anterior, sin obligarlo, lo va dejando que por su propia voluntad y curiosidad amplíe su radio de acción.

MUY IMPORTANTE: Una vez que se haya acostumbrado a su collar, colóquele una placa identificatoria con el nombre del cachorro y su número de teléfono. “No es un perro de la calle ni uno abandonado, tiene dueño y se lo puede contactar”.

Con una placa identificatoria, si se llegara a perder tiene MUCHAS POSIBILIDADES de volver a recuperarlo. De lo contrario, sus chances son ínfimas. Son sólo dos datos (nombre y teléfono), pero que mandan un mensaje MUY importante:

• El cachorro es un “bebé”, un “niño”: Recuerde que el cachorro debe vivir “su niñez”, debe jugar e investigar, no vivir una niñez “militarizada”. No lo abrume con ejercicios brutales para su edad. La disciplina debe estar limitada a unos cuántos ejercicios -o más bien- juegos, nada más. Puede enseñarle a traer objetos que uno arroje. Generalmente se comienza con una pelotita, luego un palito, etc. El entrenamiento “profesional” -dependiendo del entrenador- comienza más o menos a los 6 meses de edad. Si lo va a entrenar, consulte con algún entrenador de la zona antes de los 6 meses.

• No debe sobreprotegerlo: Deje que desarrolle su carácter normalmente. 

El cachorro no es un juguete para sus hijos.

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