La Loca de los Perros

A veces me pregunto ¿en qué momento me convertí en la loca de los perros? Y es una reflexión nacida desde el orgullo, no desde la vergüenza ni la desazón. Todos y cada uno de mis tres perros llegaron a mi por casualidad, a través de extraños sucesos que la vida quiso dejar delicadamente en mi camino y yo como buena amante de las incógnitas me dedique a seguir hasta llegar a tiernos ojos y peludos lomos de terciopelo. Así llegó mi dulce y viejita Cuky, una cruce de yorkie que conquistó mi corazón a través de una foto en la que estaba claro me buscaba, la saqué de la perrera de Mairena, la perrera de la muerte, sabiendo que tenía que superar el desafío de una madre testaruda, pero sabia que Cuky esperaba por mi y que todo debía ser como fue, no sabría cómo explicarlo. Ella es mi fiel compañera, puedo oir sus uñitas repicando detrás de mi, a cada paso que doy, su eterno caminar a mi lado, su mirar profundo que dice “nunca te abandonaré”.

Después sin pensarlo tampoco, me crucé con una camada indeseada, era una buena familia que buscaba adoptantes para sus cachorros, y así llegó a mi vida el loco y divertido Freddy, cruce de aguas, es mi perdición, es un perro o tal vez no, capaz de hablar con la mirada, está tan completamente loco que nuestro parecido da miedo, sus ojos color miel y sus lanas blancas son mi mejor relajante, allá donde encuentro la solución a todos mis problemas, en sus juegos de cachorro a sus tres años y medio, me demuestran que los problemas no son lo suficientemente importantes como para no dejarlos para después de unos de nuestros juegos revolcándonos por el salón cual salvajes.

Y por último llego Bella, una bolita de rizos chocolate y ojos verdes que podía derretirte con una de sus miradas, Jimmy, el humano de nuestra manada y mi paciente compañero, la encontró en una caja de cartón cual juguete roto, oliendo a pipi y buscando amor. Ella llegó en un momento de mi vida en que ser mamá de nuevo era lo mejor en lo que podía enfocar mi vida, pues parece que un atajo de bocados proveniente de colmillos finos como agujas era el mejor remedio para hacer desaparecer los problemas. Bella es una señorona, dominante y testaruda, es la reina de la casa sin que nadie la haya coronado. Puede llegar a ser una dulce señorita capaz de conquistar a cualquier desconocido o una tozuda perraca de veinticinco kilos inamovible en su testarudez. Me pregunto cómo mis perros pueden parecerse tanto a mi con sus distintas combinaciones de caracteres.

A penas puedo recordar mi vida antes de tenerlos, pienso que debía ser una vida muy aburrida, insulsa. Desde que los tengo he podido empatizar tanto con ellos que no comprendo una vida alejada de los animales, estoy convencida que la evolución del ser humano radica en acercarse a la naturaleza, respetar a los demás seres de este planeta, concienciarse con ellos y vivir no de ellos, si no con ellos. Se cuan mejor es la vida perruna, la vida aprendiendo de seres sin maldad, incapaces de traicionar, de mentir, de ser indiferentes al sufrimiento. Quizás me llamen la loca de los perros, pero tal vez loco sea aquel que no conozca el significado de un lametón, sea aquel que no sepa que si no llevas pelos en tu ropa no podrá sacarte una sonrisa en medio de un día de locos mientras vienes del trabajo cuando descubres esos pelillos en tu abrigo, aquel que no haya sentido ese despertador en forma de cola inquieta tirando todo lo que este a su alrededor, o el que no haya oído esas suplicas en forma de gruñiditos capaces de ablandar el corazón más duro, tal vez tú que lees esto reconozcas a una loca de los perros como tú y digas… Bendita locura.

Almudena Díaz Claro,

perro Sin título

7 comentarios
  1. chary claro
    chary claro Dice:

    Yo soy tu madre testura .jejeje. .si cierto me costó aceptar a nuestra kuki …pero me alegro mucho de haber cedido. Por que es lo más dulce y tierno del mundo .

    Y a ti mi niña decirte que me has echo llorar con esta maravillosa reflexión sobre mis tres nietos perrunos .

    Eres un ser maravilloso .siempre lo has sido , pero cada día veo lo grande que eres como persona .

    Yo te quiero con todo mi corazón . Y me siento super orgullosa de ser tu madre.

    P.D. por tu culpa me gustan los perros .

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  2. Rebeca
    Rebeca Dice:

    Preciosa reflexión! Ojalá de verdad todos aprendiéramos a vivir CON los animales, no a vivir DE ellos como tu dices… Algunos pensarán que es una locura que tu mascota te enseñe tantos valores 🙂

    Un abrazo!

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  3. celia
    celia Dice:

    hola, teng una duda, eres voluntaria? yo amo los perros, desde que teia 3-4 años y tengo 15 pero vivo en un piso, a mi madre no le gustan mucho, y no estoy en condiciones, me he enamorado de Tines, el cachorrito, pero no lo puedo tener, una duda, las menores de edad pueden ser voluntarias? es mi mayor deseo,respondeme porfa, y dime como puedo serlo, gtacias, me encanto t texto

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