Los gatos y las camadas indeseadas

“En mi barrio hay muchos gatos”, ¿cuántas veces hemos oído esa frase? Hay muchos motivos y mitos por lo que esto es así.

En primer lugar los gatos son animales muy fértiles que pueden tener cuatro o cinco camadas al año, a una media de cuatro gatitos la camada, se puede hacer un cálculo de unos veinte gatitos de una sola gata. Si a esto multiplicamos todas las hembras fértiles que viven en una calle o plaza, nos podemos encontrar con cien gatitos nacidos ese mismo año.

A los nacidos en la calle añadimos los gatos abandonados, los que dejan salir, que acaban formando colonias que son alimentadas, por personas que con responsabilidad, esterilizando, medicando, o por personas no responsables, o desconocedoras, que sólo los alimentan sin pensar en que la calle no es vida para ningún animal.

Los gatos son animales domésticos, cuyos antecesores salvajes se acercaron a los humanos en su propio beneficio. Ellos hace mucho tiempo que dejaron de ser salvajes, por lo que un gato en la calle, es igual que un perro en la calle. Es un mito que se saben buscar la vida, y la prueba está en que la mayoría se alimenta a base de comida que los humanos le proporcionan. Aún así cada año muchísimos gatos son abandonados, porque “saben buscarse la vida” Las cifras son siempre inferiores a las de los perros porque, entre otras cosas, pasan más desapercibidos.

Después tenemos a los gatos que dejan salir y que al no estar esterilizados se aparean sin ningún control, con el perjuicio que supone esto por la gran cantidad de gatitos que nacerán en la calle. Aparte de las enfermedades que contraen, atropellos, peleas entre ellos.

Es muy necesario que se esterilice a los gatos, se dejen o no salir, estén o no en la calle. Se evitaría muchísimas camadas indeseadas, que acaban en la basura, en las perreras, en manos de desaprensivos, atropelladas o aplastadas dentro del motor de un coche. Para esto hay que olvidarse de mitos tan manidos como el de que es bueno para una hembra que para una vez en su vida. Hay que ir más allá y pensar que pasará con esos gatitos que nacerán y donde irán a parar, porque al igual que quieres lo “mejor” para tu gata, también querrás lo mejor para ellos.  ¿O puede ser que seas tu el que quiere vivir esa experiencia, y estés pensando en ti en lugar de pensar en tu gata? Entonces, ¿Por qué no pruebas a ser casa de acogida para una asociación? Hay cientos de gatitos, y cachorros de perro, que necesitan ser acogidos para tener una oportunidad.

Esteriliza a tu gato, y si no puedes, no lo dejes que se aparee. No lo abandones, intenta buscar una segunda oportunidad para él, hablando con vecinos, amigos, difundiéndolo a través de las redes sociales, solicitando a una asociación que lo difunda. La calle no es lugar para un animal doméstico.

Magdalena Cáceres Corral.

1 comentario
  1. luis
    luis Dice:

    Estupenda descripcion,otra cosa podriais ayudarme con unas crias de gatitos que tengo yo este mes los empiezo a esterelizar a los grandes pero no puedo quedarme con todos los pequeños gracias

    Responder

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