Ágata apareció a principios de 2026 en un parque público de Sevilla.
Los jardineros que trabajan allí la vieron tan mansa, afable y limpia que enseguida pensaron que se había perdido y empezaron a buscar en las redes sociales a alguien que la estuviera reclamando. Sin embargo, no pudieron dar con ninguna familia y después de cuidarla un tiempo y ser testigos de su embarazo, que terminó con el fallecimiento de todas sus crías, decidieron que se merecía una oportunidad y contactaron con nosotros para buscarle una adopción.
Pesa actualmente 3,100 kg, es bastante pequeña.
Su carácter es extremadamente sociable, es juguetona y constantemente en busca de cariño. Actualmente se encuentra de acogida pero no puede salir de la habitación porque en la casa hay otra gata con una enfermedad y no es prudente que compartan espacios. Necesita urgentemente una adopción porque la condición de aislamiento no puede prolongarse mucho sin perjudicar su bienestar.
Ágata podrá hacer feliz a cualquier amante de los felinos por su magnífico carácter y su belleza.