Bimba llegó a nosotros por pura casualidad, una compañera fue al zoosanitario para sacar a un perro que finalmente no pudo ser, y la mirada de Bimba se cruzó en su camino, evidentemente no pudimos dejarla allí.
Llegó con mucha ansiedad, pero en su casa de acogida se ha recuperado perfectamente y es una perra completamente normal.
Muy cariñosa con personas y otros perros.