Ella es hermanita de Tadeo y de Nito (en adopción) y de Bombón y Quinto (ya adoptados). Cuando Bundi llegó, su estado era horrible, pesaba solo 200 y poco gramos, mientras q los hermanos pesaban el doble. Estaba totalmente deshidratada y era un pequeño y frágil saco de huesos al que se le notaban todas las costillas y la columna; poco a poco fue mejorando pero nunca ha estado al nivel de los hermanos. Desde el principio se vio que no solo era eso, tenía alrededor de la boca azul, comía y se hinchada mucho poniéndose su barriga también azul… Ponía peso si, comía bien, estaba muy viva pero no era «normal». En la primera cita el veterinario descartó la neumonía, pero ya en la RX se vio que su corazón era más grande de la cuenta. En una segunda visita vieron un soplo pero, claro, sin hacerle un eco cardio no se sabía de qué se trataba, aunque ya nos dijeron que no pintaba nada bien y que nos hiciéramos a la idea de que no lo iba a superar.

Su diagnóstico es el siguiente: «displasia en la tricúspide derecha», es decir, la válvula derecha que separa las dos partes del corazón no funciona bien. Esa zona, que es la que se encarga de llevar la sangre oxigenada a los pulmones, no lleva la cantidad que debería, sino que manda parte de esta sangre a la parte superior y no le llega bien el oxígeno (de ahí el color azulado)
Consecuencia: al no funcionar bien, el resto del corazón hace un gran sobre esfuerzo.
Su pronóstico de vida es corto, muy corto… Puede ir apagándose poco a poco o bien tener una parada en un momento, puede ser cuestión de días, semanas o meses, pero que poco más, no se puede operar.
El único consuelo es que es una gata tremendamente curiosa, muy muy espabilada y lista, que a día de hoy tiene muchas ganas de vivir y la cuidaremos mientras ella quiera.
Y esta es su historia.
Información básica
  • Sexo: hembra
  • Edad: febrero 2022