Ginger es una de las perras rescatadas de un caso de “Síndrome de Noé” donde medio centenar de perros se hacinaban en una vivienda en muy malas condiciones. Como casi todos los perros rescatados de allí, Ginger tiene mucho miedo al ser humano, allí no salió nunca a la calle, ni tuvo apenas contacto con ninguna persona. Pero eso es algo que se solucionará poco a poco con cariño y paciencia. Ella es muy joven, todavía una cachorra y tiene toda la vida por delante para aprender que la vida puede ser muy diferente a lo que ha vivido hasta ahora. Con otros perros se muestra sumisa y sociable. Necesita una familia con paciencia y que sepa darle su espacio hasta que aprenda a confiar. Seguro que pronto florecerá la perra cariñosa y alegre que siempre debió haber sido.

Información básica
  • Sexo: hembra
  • Edad: Noviembre 2018
  • Tamaño: mediano