Nala vivía literalmente en una pocilga, con dueña, sí, que la tenía allí dentro y no se ocupaba de ella. Otra señora iba a alimentarla y nos dio el aviso.

No sabemos cuánto tiempo llevaba en ese horrible lugar, pero su cuerpo y su salud traen las consecuencias, las caderas con artrosis y positiva a leishmania. Pero ahora se está recuperando y tiene muchas ganas de vivir y ser feliz.
Vivir en un refugio con sus problemas de salud le complican el día a día, ojalá pronto alguien pueda ver cuánto amor hay en sus ojos y le de la oportunidad de conocer un verdadero hogar.
Información básica
  • Sexo: hembra
  • Edad: 9/9/2020
  • Tamaño: grande