Nos llegó un correo informando de que acababan de abandonar a estos dos podencos en un camino muy cerca también de la autovía, donde les ponían agua y comida en plena ola de calor. Estaban desorientados, no sabían dónde meterse, los dos esqueléticos y hambrientos.
Timón es muy cariñoso, juguetón, comilón, saltarín, un amor de perro.